Saliendo de la universidad estudié un diplomado en psicotraumatología. Aprendí todo lo que le sucede a alguna persona después de vivir un evento traumático: accidentes, delincuencia, etc. Entendí muy bien la teoría (puedo pasar cualquier examen que me hagan relacionado con el estrés postraumático) y aprendí algunas técnicas para tratar a las personas en esta situación. Es muy diferente estudiarlo y ser el psicólogo a vivirlo y ser quien lo sufre.
Aproximadamente hace dos meses (justamente el día que me inscribí en la maestría) me asaltaron mientras iba regresando a mi casa por el mismo camino que había seguido durante muchos años. Un tipo se acercó a mi coche pidiéndome el dinero y me negué; cuando me di cuenta ya tenía a otros dos junto a mi camioneta y uno de ellos sacó una pistola amenazándome mientras otro se subió para quitarme las cosas. Finalmente se llevaron mi dinero y mi reloj, afortunadamente no me pasó nada. Sin embargo, desde esa vez ya no es lo mismo cuando voy manejando: no he vuelto a usar la misma ruta, ya no me siento tranquilo cuando estoy esperando la luz verde, sospecho de las personas que veo caminando, etc.
Después nos dicen que no salgamos solos de la maestría porque que afuera del Instituto asaltaron a una persona para quitarle su camioneta. Voy empezando mi maestría y durante dos años estaré visitando este mismo lugar y saliendo a las 10 de la noche.
Hace un momento acabo de ver en el noticiero de Televisa el video de un policía amenazando de muerte a una persona y disparando un arma y lo peor es que me doy cuenta que esto sucedio justo afuera de mi casa!!! Simplemente me deja un poquito peor de lo que estaba.
Es desesperante ver la situación en la que vivimos y saber que no pinta para algo mejor. Me acuerdo que cuando me explicaron el concepto de la indefensión aprendida con las ratas creía que el ser humano tenía la capacidad suficiente como para no llegar a este extremo. Ahora hemos aprendido a rendirnos frente a los imbéciles que utilizan la amenaza y un arma para quitarnos lo que nos pertenece. En lo personal quisiera pensar que no me voy a dejar, que en la siguiente que me suceda me voy a negar a dar el dinero que me gano con mi trabajo y voy a utilizar lo que he aprendido durante muchos años para defenderme. Pero la conclusión a la que llego es que vale mucho más mi vida y sobre todo la de las personas que quiero; en las artes marciales aprendemos a no pelear (aunque la mayoría de la gente piense lo contrario) y a valorar aquello que más importa. De todas maneras esto no me quita muchos sentimientos que en este momento tengo presentes: tristeza, enojo, deseperación, decepción, preocupación... sentimientos que me tendré que tragar la próxima vez que suceda porque desafortunadamente me va a pasar lo que a esas ratas en una cubeta y voy a terminar por entregar mi cartera y mi reloj para ver cómo se la llevan esos tipos, sabiendo que no hay algo que pueda hacer.
2 comentarios:
Al leerte puedo imaginar la sensación, me he sentido así varias veces, la inseguridad, la impotencia...El tema de la escuela me preocupa, me da tristeza pensar que no hay nada que hacer más que ser cuidadosos y aprender a vivir sintiéndonos inseguros...
Yo como Spin, también te siento y a mi lo que me provoca es frustración. Creo que sí se puede hacer algo, que el caer en la desesperanza es lo que se espera de nosotros, pero -por lo mismo- hay que romper paradigmas.
Sé que no es fácil, a mi también me ha pasado y no es nada tranquilizante, pero hay que creer... es como un acto de fe.
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