No tenía pensado escribir hoy pero últimamente he pensado mucho en algunas cosas así que aprovecharé para ponerlo en palabras.
Actulamente tengo 27 años y estoy contento de poder decir que poco a poco he ido cumpliendo las metas que me he propuesto (quizá no en el tiempo en el que lo había planeado, pero finalmente las he cumplido). Una vez terminada mi maestría tengo pensado irme a vivir a provincia por varias razones: busco una ciudad más tranquila y mejor organizada que el D.F. y creo que con lo que pudiera rentar un departamento aquí, en provincia puedo comprar algo mucho mejor. No hace mucho, pensando cuándo me iría a recorrer algunos lugares para conocer y decidir a dónde irme, me vinieron a la mente mis padres. Mientras en la escuela mis clases tienen mucho que ver con el proyecto de vida y la posibilidad de cumplir nuestras metas si así nos lo proponemos (algo de lo que estoy completamente seguro), me doy cuenta de que en casa tengo el ejemplo de dos personas que no lo pudieron lograr del todo. Desde que nací mis papás se han dedicado 100% a sus hijos (tengo dos hermanos de 22 y 23 años respectivamente) y abandonaron por completo muchos aspectos de su vida. ¿Qué pasó con sus otras metas? Estoy consicente de que lo más probable es que la meta principal de mis padres siempre fue la de ver que nosotros terminármaos una carrera y trabajáramos como ahora lo hacemos. Ahora sólo falta que mi hermano menor termine su carrera y esto se habrá cumplido, pero... ¿y después? Me angustio mucho cuando me pregunto si realmente son (o serán) felices, porque el ver a los hijos formados como personas de bien no puede ser todo, faltan muchas cosas para sentirse plenos como personas y como pareja.
Es entonces cuando me pregunto sobre la importancia de retribuirles algo. No me refiero a algún regalo (que en cualquier momento se puede dar), sino de buscar alguna manera en la que aprovechen el tiempo para ellos. Por ejemplo, que mi mamá deje de trabajar y ser yo quien se encarge de pagarle algún curso o clases de algo. Todo suena bien, sin embargo me detengo a pensar y estaría repitiendo lo que les pasó a ellos ahora conmigo. Creo que esto suena bastante egoista (y esto es lo que me causa problema realmente), pero el tiempo no se puede devolver. Además, si yo quisiera pagar ahora los gastos de mis padres alejaría el cumplimiento de mis propias metas; así, no podría estar pagando mi maestría por estarle pagando algo a ellos. Y esto lo podría ejemplificar con muchas otras cosas. ¿Esto es común o no soy un hijo muy poco agradecido? ¿En verdad estaré siendo muy egoísta? Finalmente yo también tendré mi familia y es probable que pase por lo mismo.
Tal vez lo que estoy reflexionando es algo que todos pasamos, pero esa parte nunca se explica cuando se habla de la fase del "desprendimiento" en el ciclo de la familia. Mi papá acaba de cumplir 54 años y en junio mi mamá cumple 50; aún son jóvenes, pero si de algo puedo estar seguro es que el tiempo se pasa muy rápido y no quisiera que se les pasara a mis papás... pero tampoco quisiera que se me pasara a mí.
1 comentario:
Sí, está difícil. Aún así, creo que es posible, es cuestión de balancear las cosas... que es lo difícil. ¡Suerte!
Publicar un comentario