Hoy me acordé mucho de la clase que tuvimos en la que hablábamos de la manera tan absurda en la que algunas personas pretenden inculcar algunos hábitos o valores. Por tradición, en el último día de clases antes de las vacaciones de la semana santa se realiza el via crucis. Ésta es una ceremonia que a los alumnos obviamente no les interesa, pero lo peor es que ni siquiera alguien hace el esfuerzo por acomodarlo de alguna forma para que puedan entender lo que se hace. Me tope con comentarios como: ¡Todos hincados! ¡No escucho que estén rezando! ¡Ponte a reflexionar! ... La verdad es que no se si reir o llorar. En lo particular no practico la religión pero creo que hay cosas que pueden dejar algunas enseñanzas muy significativas, aunque con este tipo de personas sólo se provoca que los muchachos odien cada vez más aquello que se supone que es una de las características más especiales de su escuela.
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1 comentario:
Eso de lograr contextualizar los contenidos a enseñar de acuerdo a lo que los chavos necesitan no es tarea fácil. Por flojera y/o incapacidad, los maestros no lo hacen. Me gusta tu reflexión.
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