miércoles, 2 de abril de 2008

Le copié a la Capitana


Hoy tuve ganas de hacer algo diferente con mis alumnos en la clase de taekwondo. Debido a que algunos cambiaron de cinta estuvimos reflexionando sobre el significado de esta disciplina en su vida diaria. Se me ocurrió hacer la escultura humana que hicimos al inicio del semestre en la clase, pero lo pensé mucho porque dudé que pudiera salir bien: tal vez no me iba a explicar bien o ellos no tendrían la paciencia como para hacer una actividad así. Pues me arriesgué para llevarme una grata sorpresa al verlos discutir y proponer ideas con respecto a lo que representarían. Salieron ideas muy buenas relacionadas con el trabajo en equipo y la importancia de la ayuda que deben proporcionar los de grado mayor a los menores.
Como conclusión hoy aprendí que no debo ser tan tonto como para menospreciar a los chavos, me dieron una clasesita con respecto a sus capacidades para hacer una actividad que en algún momento consideré sólo apta para estudiantes de grados mayores. He de decir que salí bastante contento de la clase.

2 comentarios:

Ingrid dijo...

Un ejercicio kinestésico en un grupo en donde se desarrolla la kinestesia... mmm, me gusta que te hayas sorprendido. Eso -para mi- es el mayor aprendizaje.

SPIN dijo...

Felicidades! Creo que en la medida en la que tomemos riesgos, de salir de nuestra forma de ser, hacer, pensar...iremos aprendiendo más! Además pienso tambien que muchas veces al pensar que estamos enseñando algo, estamos aprendiendo tambien.
Un saludote!